Falta claridad en qué consistirá el acuerdo binacional de seguridad con Estados Unidos
Ciudad de México 1 de septiembre de 2025.- En su primer informe de gobierno, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no detalló un acuerdo binacional de seguridad formal con Estados Unidos, a pesar de las demandas de la oposición.
Senadores, como el líder del PAN Marko Cortés, previo al primer informe han exigido a la mandataria que especificara los términos de dicha colaboración. No obstante, la presidenta se limitó a reafirmar que cualquier cooperación con el país vecino se llevará a cabo bajo los principios de respeto mutuo y no subordinación.
Cortés Mendoza puntalizó que desde el pasado 6 de noviembre,exigieron que “dejaran los falsos discursos de la defensa de la soberanía y concretara un convenio formal.”
Claudia Sheinbaum ha insistido en que su estrategia de seguridad se centrará en la atención a las causas de la violencia y en la cooperación bilateral, sin permitir la intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano. La colaboración, según la presidenta, incluirá investigaciones conjuntas, intercambio de inteligencia y capacitación para las fuerzas de seguridad.
La falta de un acuerdo formal detallado en el informe subraya las diferencias en la visión de seguridad entre el gobierno actual y la oposición, que busca un convenio más estructurado y transparente con Estados Unidos.
En este sentido el Senador panista señaló que El Acuerdo debería traducirse en acciones específicas y medibles, tales como: 1) Intercambio real de inteligencia y tecnología; 2) Protocolos conjuntos contra el crimen; 3) Cooperación judicial internacional; 4) Control fronterizo con respeto a derechos humanos; 5) Prevención social en comunidades de alto riesgo; y 6) Mecanismos de evaluación.
NOta editorial
La postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, al no formalizar públicamente un acuerdo de seguridad binacional y limitarse a reiterar los principios de cooperación y no subordinación, refleja una calculada estrategia de narrativa política.
Mientras la oposición demanda un convenio estructurado y transparente con métricas claras y acciones específicas, su gobierno opta por un enfoque que conviene a su discurso público que mantiene el tema de la soberanía, para mantener consigo a sus seguidores.
Esta ambigüedad, que carece de detalles y refleja la evasión de un compromiso formal, le permite a la presidenta mantener el control sobre la narrativa de seguridad y evitar la percepción de una injerencia externa, aun cuando hay visos de que está sucediendo como en el caso de los vuelos de drones de Estados unidos haciendo labores de inteligencia sobre territorios del crimen organizado en México.


