Morena se convirtió en un narco partido: Jorge Romero
Ciudad de México 10 de mayo de 2026.- El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, calificó el caso Rubén Rocha Moya como la “radiografía de un Estado infiltrado, capturado y utilizado por el crimen organizado”.
Señaló que la crisis en Sinaloa no es accidental, sino consecuencia de haber entregado el poder público a estructuras del narcotráfico, y acusó a Morena de proteger a políticos señalados por EE.UU. mientras las familias sufren violencia y desaparecidos.Declaración más relevante (textual):“Hay que decir las cosas por su nombre: Morena se convirtió en un narcopartido.”
Romero advirtió que se trata de un patrón sistemático de infiltración en gobiernos, campañas, policías y fiscalías morenistas, y exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum “romper el pacto criminal” heredado del sexenio de López Obrador para evitar dañar la relación con Estados Unidos y la economía del país.
Los puntos en los que se sustenta el señalamiento a Morena como “narcopartido” son:
- El caso Sinaloa (2026): El Departamento de Justicia de EE.UU. acusa a Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios (como el senador Enrique Inzunza) de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, incluyendo supuesta colaboración para su triunfo electoral en 2021.
- Financiamiento y “Pax Mafiosa”: Testimonios de líderes criminales en cortes estadounidenses señalan entrega de dinero para campañas de Morena y pactos que habrían reducido selectivamente la violencia en zonas ganadas por el oficialismo.
- Patrón sistemático: Se denuncia un modus operandi que incluye intimidación a candidatos de oposición, control de corredores del Pacífico y coincidencia territorial entre bastiones morenistas y rutas del narco.
- “Abrazos, no balazos”: La estrategia de seguridad es criticada por haber facilitado la infiltración del crimen organizado en policías, fiscalías y gobiernos locales, mientras el discurso de “soberanía” se usa como escudo para proteger a cuadros políticos señalados.


