El fuero: Arma de dos filos. Por Tom Pich

Dan risa los políticos que antes maldecían el fuero cada que se le mencionaba, y ahora lo defienden a capa y espada, sobre todo cuando uno de los suyos – o ellos mismos- tienen que enfrentar la justicia para ser juzgado por posibles delitos cometidos.
El fuero mal usado es el escondite perfecto para no enfrentar un proceso judicial como cualquier hijo de vecina, es como un escudo anti-juicio, una especie de “teflón legal” que repele las investigaciones para ser declarado culpable o inocente.
Es casi una capa mágica, que hace a nuestros honorables representantes del pueblo una especie de seres casi mitológicos, inmunes a los juicio y leyes que son obligatorias para el resto de los mortales, cuando se ven envueltos en un problema judicial.
El fuero es un arma de doble filo, porque puede cortarle la cabeza a acusaciones falsas en contra de políticos que están en el ejercicio de un puesto público, pero que también se la pueden cortar a la propia justicia, cuando se usa como un escudo en favor de personajes de la política que sí tienen delitos por los cuales deben responder ante la ley.