“Impuesto Criminal” Estrangula al Limón Michoacano: Senador Cuestiona la Indolencia Federal
Morelia, Michoacán a 25 de septiembre de 2025 — La crisis de violencia e impunidad en Michoacán alcanzó un nuevo y doloroso pico. Los productores de limón, pilares de la economía local, están siendo asfixiados por un incremento en la cuota de extorsión que les exigen los grupos delictivos, una práctica que el Senador Marko Cortés Mendoza, de Acción Nacional (PAN), ha calificado de “humillación al Estado mexicano” y “sentencia de ruina” para cientos de familias.
Para entenderlo de forma sencilla: a la gente que trabaja la tierra para que usted tenga limón en su mesa, hoy, además de lidiar con el clima y los precios, se les exige pagar un “impuesto” a los criminales para poder operar. El senador Cortés Mendoza no ocultó su indignación, señalando que esta extorsión sistemática es la prueba de que el crimen organizado opera con total impunidad en la región.
¿Qué significa esto para el ciudadano común? Significa que el costo de la violencia se traduce directamente en la economía local y en la vida de los trabajadores. El legislador panista fue enfático al cuestionar la estrategia de seguridad federal, preguntando: “¿Dónde están las fuerzas de seguridad que prometieron recuperar la paz?”.
El tema de fondo que subraya el Senador Cortés es que este problema no es solo un asunto de seguridad, sino el resultado de un gobierno que, a su parecer, ha “claudicado frente al crimen organizado”.
Ante esta grave situación, el panista exigió a los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) una intervención “inmediata, coordinada y efectiva”. Su mensaje fue contundente: “No más abrazos a los delincuentes. No más simulación”. El objetivo, concluyó, es evitar que el campo michoacano siga siendo “rehén de la delincuencia” y que se castigue ejemplarmente a quienes “lucran con el miedo”.
En resumen, la denuncia del Senador Marko Cortés pone el foco en cómo la falta de seguridad real está paralizando un sector vital de Michoacán, obligando a sus trabajadores a elegir entre la ruina económica o seguir financiando al crimen con su propio esfuerzo.


