“Ciudad Inteligente” o Desastre Opaco: Exigen Ley para Despertar a la Tecnología de Seguridad Capitalina
La supuesta “ciudad inteligente” de la capital se ha hundido en la “ineficiencia” y la opacidad, advirtió el diputado Mario Enrique Sánchez Flores (PAN) al presentar una contundente iniciativa de ley que busca obligar al Gobierno a garantizar la funcionalidad y la transparencia de sus herramientas clave de seguridad y movilidad: cámaras del C5, radares de velocidad y el sistema de emergencias 911.
Desde la tribuna del Congreso de la Ciudad de México, el legislador panista hizo eco de la frustración ciudadana, denunciando que miles de capitalinos se enfrentan a diario a un sistema tecnológico que falla justo en el momento crucial: una cámara que no grabó un accidente, un radar mal calibrado que genera multas injustas o un 911 que sencillamente no responde.
“Si el gobierno no puede garantizar que sus cámaras graben, que sus radares midan bien o que su semáforo funcione, al menos que no nos mienta al respecto,” sentenció Sánchez Flores, poniendo el foco en el derecho de los ciudadanos a contar con un servicio de seguridad funcional y honesto.
Tres Puntos para Recuperar la Confianza
La propuesta de Acción Nacional no pide más presupuesto ni tecnología de punta, sino transparencia, mantenimiento riguroso y resultados que puedan ser verificados por cualquiera. La iniciativa se centra en tres exigencias cruciales para la ciudadanía:
- Alto a las Multas Injustas: Se exigen pruebas obligatorias de funcionamiento y calibración de todos los equipos, buscando impedir que los ciudadanos sean sancionados con multas basadas en radares o dispositivos que están defectuosos.
- Saber la Verdad de la Falla: Se plantea una gestión técnica con métricas reales, donde el Gobierno tenga que informar con precisión cuántos dispositivos hay, cuántas veces fallan y cuánto tardan en ser reparados. El ciudadano tiene derecho a saber la tasa real de éxito del sistema.
- Datos Abiertos para Todos: Se pide transparencia mensual en datos abiertos sobre el desempeño del sistema tecnológico de seguridad, para que la propia ciudadanía y expertos puedan auditar la efectividad real de las inversiones y el mantenimiento.
- “Decir que una cámara funciona no es lo mismo que demostrarlo con evidencia técnica,” enfatizó el diputado. “La seguridad no se presume, se garantiza. Y la tecnología sin rendición de cuentas no es progreso: es simulación.”
Sánchez Flores concluyó que esta iniciativa, que “no cuesta millones, pero vale oro”, es la vía para poner fin a la opacidad tecnológica del Gobierno capitalino y recuperar la confianza que la ciudadanía ha perdido en un sistema que promete ser de vanguardia, pero que en la práctica resulta ser ineficiente y, en ocasiones, un generador de injusticias.


