LA OPCIÓN ELEMENTAL. Por Julio Faesler

Por donde vamos y a dónde nos llevan los que preparan las próximas campañas electorales de Morena y del Frente Amplio Por México. Hay la posibilidad de que nos lleven confirmar el ejercicio de nuestras libertades políticas, o bien, a un estado en que sólo vale lo que decide el presidente de la Republica.
La primera opción permite que el resultado de las elecciones de junio 2024 sea la suma de intereses de las mayorías responsables que retienen la posibilidad de orientar y en su caso, reorientar cuantas veces lo deseen la dirección tomada para su ejecución La segunda opción, es la de entregar a una persona o a un comité directivo la decisión sobre objetivos y metas que toda la comunidad está obligada a respaldar y ejecutar, sin poder emitir su opinión ni disentir.
En México la experiencia de los regímenes políticos antes y después de la Revolución de 1910, ha sido la de un partido único que nos llevó a lo largo del Siglo XX a desequilibrios sociales y económicos. Hoy día en México estamos transitando por un gobierno personalista cuyas decisiones son tomadas en forma unilateral.
En los últimos cinco años, hemos experimentado una administración en la que la dirección de un solo individuo es la que vale. Estas decisiones se han tomado con la justificación de afirmar que lo que se decreta es lo que más conviene a la comunidad lo que se respalda en consultas a mano alzada y encuestas hechizas. La estrategia ha pretendido absorber los poderes legislativos y judicial además de centralizar al poder ejecutivo como nunca antes se había visto. sido
Pero la tarea de la 4T aún no está completamente realizada como lo repite Amlo sin cesar, expresando que el sexenio venidero ha de llevar a cabo la cabal institucionalización de criterios predeterminados, apoyados por fuerzas populares manejadas vía elecciones amañadas seudodemocráticas. Es éste el compromiso que se le ha encargado a Claudia Sheinbaum.
La otra posibilidad es la que se abre entregando al electorado las decisiones sobre cuáles y de qué manera se habrán de utilizar los recursos de los que dispone la sociedad mexicana. Si decidimos no continuar con la dirección emprendida por Amlo, habremos de dejar las decisiones a lo que presente el Frente por México conforme a sus principios y objetivos y dejar a cada elección sucesiva las prioridades que cada gobierno vaya tomando. Desde luego que los programas de gobierno deberán atender entre otras, las necesidades básicas de seguridad, salud, educación, medio ambiente. La mezcla de prioridades queda así a la responsabilidad mancomunada de los gobernantes con el electorado que los elija. Con lo anterior se evita que los gobiernos sean manejados por grupos cuyos intereses no sean los básicos de la comunidad.
Las elecciones de junio deben servir para determinar cuál de las dos grandes opciones se prefiere no sólo en cuanto a la atención de las necesidades básicas mencionadas conforme lo vayan determinando las prioridades de los sucesivos gobiernos electos por la ciudadanía. No solo esto, sino tomando en cuenta la ubicación de México dentro de la comunidad internacional en el gran juego de las hegemonías que ahora rivalizan.
La historia de México y de América Latina ha confirmado su preferencia por democráticas elecciones libres, por las que ha luchado cuantas veces ha sido necesario contra usurpadores. Contrario a estos antecedentes que nos han dado prestigio internacional, Amlo distingue con su amistad, admiración y apoyo moral y material a los regímenes socialistas dictatoriales que están todavía vigentes como el de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
La estrategia favorable a regímenes que imitan socialismos marxistas fallidos y frustrados ha costado que México se haya alejado de compromisos internacionales que buscan la coordinación económica y social. Igualmente, ha obviado compromisos urgentes en materia de cambio climático, sólo por defender una postura anacrónica y dañina.
La coyuntura electoral de junio próximo es crucial para inaugurar una nueva concepción de desarrollo socioeconómico que, evite los extremismos de izquierda, al igual que las injusticias sociales que nos ha llevado a la profunda crisis en la que nos encontramos.
Una vez más México se enfrenta a una opción elemental.
juliofelipefaesler@yahoo.com