POR UN COTROL TOTAL. Por René Mondragón
Se vive ya una frase brutal de Hannah Arendt, en “Los orígenes del totalitarismo”: “El verdadero objetivo de la propaganda totalitaria no es la persuasión, sino la organización”..-,… que coincide con la misma dirección del señalamiento que formula Noam Chomsky: “La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario”
EN CONTEXTO
Cínico o disfrazado, mentiroso y a la vez decidido, el régimen del oficialismo ha apostado todo su capital político por el control de todo lo que le falta. Y tiene en sus manos, a la Corte, las aduanas, el transporte público, la educación, las afores, las pensiones de la tercera edad, el Infonavit. Ya desaparecieron los órganos que pudieran hacer visibles los errores, las pifias y la interminable corrupción que existe, prácticamente, en cualquier parte debajo de la alfombra. Faltaba un paso importante para el dominio absoluto: el control de la información, los medios, los comunicadores disidentes y echar a andar toda la maquinaria de propaganda –parafraseando a Hitler- buscando que todo mundo los siga y los imite, porque resignadamente, “eso es lo que hay, y ni modo”
Ya es de dominio público el entorno que rodea a aquellos que se atreven a pensar diferente y a expresarlo a contra pelo de los postulados oficiales y oficiosos.
La agencia Artículo 19 destaca varios puntos álgidos que no pueden dejarse de lado: Cada 21 días se presenta una denuncia jurisdiccional contra periodistas, usualmente, por realizar investigaciones de fondo contra alguien del segundo piso. Se ha torcido la figura de violencia política de género, que, en vez de enfocarse a la protección de mujeres, se ha transformado en un elemento importante de censura. Agréguese el asesinato de ocho periodistas “protegidos” por el gobierno federal; la presión intensa de la llamada “Ley Mordaza” empleada, de acuerdo con Amnistía Internacional como método de silenciar la crítica. Es decir, el silencio se premia en tanto que la disidencia se castiga.
El asunto central no se encuentra en ubicar el número de periodistas y identifica y documenta 400 agresiones por a comunicadores que han sido presionados fuerte o quedito, aunque Artículo 19 identifica 400 casos de este tipo. El reportaje de investigación es bastante extenso.
GOBIERNO, COMUNICACIÓN Y SOCIEDAD
¿Cómo conceptualizar todos estos sucesos? Desde el enfoque de Aristóteles, la comunicación entre ciudadanos y las autoridades de gobierno debe orientarse y ser dirigida, a fomentar la eunomía, es decir, favorecer e impulsar el buen orden, porque la acción política orientada hacia el bien común, requiere y exige una deliberación en donde todas y todos puedan oír y escuchar con respeto las versiones y/o interpretaciones de otros.
Para John Stuart Mill, por ejemplo, significa e implica, transparencia y un intercambio racional. Por eso señalaba a la libertad de expresión, como vía y camino seguro para el progreso, la paz y la prosperidad de la sociedad. Simultáneamente, destacó que, para legitimar a plenitud el gobierno deberían diseñarse mecanismos y modelos comunicacionales con el propósito de sostener canales de ida y vuelta, abiertos de información a la ciudadanía, además de estar dispuesto a ser cuestionado. El disenso –sostenía- fortalece la democracia.
Por su parte, Jürgen Habermas propone lo que él denominó como “Acción Comunicativa” que refuerza la legitimidad política de un gobierno que nace del consenso libre en la sociedad, donde los ciudadanos puedan debatir y deliberar sin coacción.
No obstante, para este escribano uno de los puntos de mayor calado y fuerza conceptual, son los muchos mensajes del Papa León XIV dirigidos a los gobernantes y políticos del mundo.
Para efectos de esta entrega, se entresacan algunos lineamientos: El llamado y la convocatoria despiden un aroma a urgencia cuando el Papa argumenta en el mensaje desde la Basílica de San Pedro tras su elección: “Ayúdennos también ustedes, y ayúdense unos a otros a construir puentes, con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo siempre en paz.” Se trata pues, de tender puentes que liguen y entrelacen a todos y todas en un mismo encuentro y sentido de dirección al bien común.
¿Por dónde iniciar los pasos? La respuesta pareciera simple, por la forma de mirar los unos a los otros; por la manera y disposición para escuchar y comprender en vez de descalificar y apartar, reunir y juntar en vez se descartar como decía SS Francisco porque en el fondo, “La paz comienza por cada uno de nosotros, por el modo en el que miramos a los demás, escuchamos a los demás, hablamos de los demás; y, en este sentido, el modo en que comunicamos tiene una importancia fundamental.” Es el reto.


