Una reforma de salud que promete el cielo… por la ruta del infierno. Por Marcos Pérez Esquer
El Congreso aprobó una de las reformas más amplias a la Ley General de Salud en décadas. La venden como la gran coronación del “derecho a la salud”, pero, como suele ocurrir, hay que leer la letra chiquita: la de un Estado que no mejora


