¿El ajolote es un símbolo o solo propaganda política?
Ciudad de México 24 de mayo de 2026.- Supón que organizas una fiesta para salvar a una especie en peligro de extinción, pero terminas realizando solo un montaje para promocionarte. Esto es lo que el PAN de la CDMX denuncia que hizo Morena con el famoso “Ajolotón” de 2022, donde alcaldes (incluida la actual jefa de Gobierno) usaron a los ajolotes para la foto.
Según la denuncia, los políticos sacaron a los animales de sus peceras de conservación, los manipularon en el pasto para lucir sonrientes ante las cámaras y luego los arrojaron al agua contaminada de Xochimilco. Una clara contradicción entre el discurso de preservación y las acciones reales.
Aunque la oposición presentó una denuncia ante la PAOT por violar la Ley de Protección a los Animales, acusan que no hubo ninguna resolución. Para los diputados del PAN, la figura de este tierno anfibio se ha convertido en una herramienta de propaganda política en lugar de una prioridad ecológica.
La oposición va más allá y señala que esta “ajolotización” de la CDMX funciona como una cortina de humo. Afirman que el Gobierno utiliza la identidad de la especie para distraer a los ciudadanos de problemas graves y urgentes, como la inseguridad, los asaltos y la pésima movilidad actual.
El debate está sobre la mesa: ¿estrategia cultural o simple marketing político? Lo cierto es que, de cara a eventos internacionales como el Mundial, la fauna local merece políticas de conservación serias y científicas, lejos de los reflectores y las sesiones de fotos improvisadas.


