Papá, el guardián de las sonrisas (y del hilo dental)
Querétaro, 21 de junio de 2026.- El Día del Padre suele festejarse con corbatas, herramientas o carne asada, pero la Secretaría de Salud de Querétaro (SESA) decidió que este año el mejor regalo es una dentadura impecable. En un giro inesperado pero muy necesario, las autoridades recordaron que el verdadero heroísmo paterno no solo está en proveer, sino en corretear a los niños para que se cepillen los dientes tres veces al día.
Resulta que el ejemplo arrastra, y no hay nada más tierno —ni más efectivo— que ver a un padre luchando contra las caries y el exceso de azúcar en la dieta familiar. La SESA insiste en que la presencia activa de papá en el baño, supervisando que el cepillado dure más de diez segundos, es clave para que los adultos del mañana no le tengan pánico al dentista.
Pero el llamado no es solo para los hijos. La salud bucal del propio jefe de la casa está bajo la lupa. Cuidarse a sí mismo es la primera lección de vida para la familia; después de todo, un papá que atiende sus molestias a tiempo y no se deja el dolor “para luego” demuestra que el autocuidado también es una muestra de fortaleza y responsabilidad.
El comunicado de SESA cierra con un emotivo reconocimiento a esos papás que, entre el trabajo y la rutina, se toman el tiempo de fomentar estilos de vida saludables. Al final del día, una sonrisa sana en los niños es el mejor reflejo de que papá está haciendo un gran trabajo como guía y protector del hogar.
Mi opinión: Aplaudir la salud bucal en el Día del Padre es un recordatorio brillante de que la paternidad real está en los pequeños detalles diarios. Qué mejor homenaje para papá que recordarle que su sonrisa, y la de sus hijos, es su mejor carta de presentación ante el mundo.


