Sinaloa merece paz, no más víctimas inocentes: PAN
¿Hasta cuándo la violencia dictará el camino en Sinaloa?
“La muerte de Grecia y de su tío nos duele y nos indigna, la violencia no puede convertirse en una realidad normalizada, hoy exigimos acciones concretas. Escuinapa y Sinaloa merecen recuperar su libertad, su seguridad y su derecho a vivir en paz” Wendy Barajas
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Sinaloa 10 de junio de 2026.-La tragedia de Grecia, una joven de 14 años, y su tío en Escuinapa, es el doloroso recordatorio de que las balas no tienen justificación. Quedaron atrapados en el fuego cruzado mientras iban al hospital. Ir por ayuda médica no debería costar la vida.
Desde el PAN Sinaloa, la líder Wendy Barajas ha sido clara: las visitas oficiales y las promesas de siempre ya no alcanzan. Se necesitan menos discursos de escritorio y más coordinación real entre los tres niveles de gobierno para pacificar el sur del estado.
“Expresamos nuestra solidaridad y nuestras condolencias a sus seres queridos, así como nuestros deseos de pronta recuperación a su familiar que resultó gravemente herida”
La indignación no es para menos. No podemos normalizar que salir a la calle sea un deporte de riesgo. La muerte de esta familia exige justicia inmediata y, sobre todo, un cambio drástico en una estrategia de seguridad que, a la vista de todos, sigue fallando.
Simplificar el problema diciendo que “se está trabajando” ya no es suficiente. Los sinaloenses no piden milagros, piden lo básico: recuperar la libertad de transitar sin miedo, que las familias regresen completas a casa y que l paz deje de ser un lujo.
Grecia Guadalupe Gallardo Ulloa tenía 14 años, una picadura de alacrán y prisa por llegar al hospital. Su tío Arturo Ramiro Quintero Ortega aceleró la motocicleta en medio del apagón que cubría Escuinapa durante la madrugada del lunes 8 de junio. Lo urgente era encontrar el antídoto. Pero antes de llegar al IMSS-Bienestar, hombres armados abrieron fuego contra ellos frente a una gasolinera. Grecia y Ramiro murieron rafagueados. Yessica Siboney, esposa de Ramiro, sobrevivió herida mientras suplicaba que no la dejaran morir porque tenía un bebé pequeño en casa.


